| |
 |
| |
Retiro. Su literatura le debe a Misiones, donde vivió buena parte de su vida, toda su atmósfera. El escritor junto a su última mujer, María Elena Bravo.(foto)
Foto: CEDOC Perfil |
|
| |
|
Horacio Quiroga es básicamente un polígrafo. Incursiona en varios rubros: ensayos, comentarios cinematográficos, artículos, aunque sea más fuertemente recordado como cuentista.
En este género, forma parte de un grupo específico de escritores, aquellos que son capaces de reflexionar sobre su propio proceso creativo. Dentro de aquel grupo, el autor que es recurrentemente señalado como precursor, desde un punto de vista clásico, es Edgar Allan Poe y Filosofía de la composición. Sin embargo, hay antecedentes previos, como el de Lope de Vega, que escribe un primer cuarteto diciendo cómo se escribe. Maupassant retoma este sistema y luego lo hace a la perfección. Si se lee entre líneas el Decálogo del perfecto cuentista, puede advertirse una tomada de pelo a lo que dicen Poe y Maupassant.
Además, es básicamente un escritor en clave de vida aventurera, como lo demuestra su estancia en El Chaco, en donde estuvo trabajando en canoas aun sin saber nadar. Lo de Quiroga era valentía pura. Y como periodista, se adhiere a esa línea de escritor aventurero. Nos preguntamos si vive la aventura como un pretexto para escribir o escribe a propósito, para tener un pretexto para ser aventurero. Este rasgo es el que lo emparenta, entre otros, a Herman Melville, Joseph Conrad, Jack London, Ernest Hemingway y, fundamentalmente, con el argentino Haroldo Conti –otro que se fue a vivir a las islas–. Dentro de su labor periodística, al final de su vida escribió una serie de artículos poco conocidos en los que rescata a científicos que dieron la vida por sus descubrimientos. También rescata casos muy puntuales de otros aventureros. Dentro de aquellos artículos, hay uno que relata cierta vez en que se va con un piloto que hace demostraciones y no sólo le pide volar, sino que haga acrobacias. Pide la experiencia extrema en el avión. Y con esto volvemos al principio: ¿escribe para tener aventuras o tiene aventuras para poder escribir?
*Escritor y editor de Los trucs del perfecto cuentista
(Alianza, 1993)