Ya desde joven, Philip Roth se acostumbró a ver sus novelas llevadas a la pantalla grande, a pesar de que sus libros abundan en saltos temporales e hilos narrativos que se superponen y se presentan, a priori, como complicados para trasladar al inquieto lenguaje del cine.
Un par de sus relatos fueron adaptados para televisión en la década del 60 y, en 1969, Goodbye, Columbus –una nouvelle que forma parte de su primer libro publicado y que recibió el National Book Award– fue llevada al cine. Cuatro años más tarde se estrenaría la versión de su best seller El lamento de Portnoy.
Durante treinta años los cineastas no volverían a interesarse por Roth –con la excepción de un largometraje para TV basado en La visita al maestro–, pero en 2003 vería la luz La mancha humana, una producción hollywoodense de envergadura protagonizada por Anthony Hopkins y Nicole Kidman.
En la actualidad existen dos nuevos proyectos basados en novelas de Roth. Por un lado, una adaptación de El animal moribundo en la que participarían, según se anunció días atrás, Penélope Cruz y Ben Kingsley, cuyo rodaje está previsto para marzo, según anticipó la actriz española. Por otra parte, el director Phil Noyce (Juego de patriotas, El americano impasible y El Santo, entre otras) se encuentra preproduciendo una adaptación de Pastoral americana, aunque no se difundieron otros detalles del proyecto.