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cultura
Maccari: pintura y obra grafica

El mundo en clave de farsa
El Centro Cultural Borges exhibe “Mino Maccari. Sátira y ternura”, una muestra de uno de los más originales artistas italianos del siglo XX. Soldado, abogado, participante de la marcha de Mussolini sobre Roma y director durante casi dos décadas del periódico antifascista “Il Selvaggio”. La exhibición está integrada por óleos, dibujos, grabados, bocetos e ilustraciones que satirizan las costumbres humanas, desde las más altruistas hasta las más bajas.
Por Judith Savloff
31.12.2006
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Rostros. Es el título de este óleo que Maccari realizó en 1960. El grotesco se asoma en la sonrisa.

Foto:
Gentileza Editorial Norma

   

Parece que los lustrosos miembros de la caballería sólo pueden montar prostitutas. ¿A quién puede importarle la condecoración –y todo lo que implica– si el jerarca calza pantuflas? O el arte, si La coleccionista es lisa y llanamente una señora gorda y desvestida, que cobija en su regazo a hombres pelados, mofletudos como bebés y anodinos. Y La solidaridad, una danza cabaretera de monigotes, marionetas con sonrisas impostadas, presuntamente incapaces de notar que los hilos se han cortado.
La obra de Mino Maccari (Siena, 1898–Roma, 1989) denuncia el espectáculo torpe, la representación bizarra de los roles sociales. En ese mundo, ser es un misterio y sólo queda parecer del modo más patético: mostrar a los demás la cáscara más desatinada de lo que se espera de sí, ejecutar la puesta en escena hueca del deber que indefectiblemente se delata como tal. En estas piezas, la vida se reduce a actuar en un decorado de feria casi siempre siniestro.
Evocan pan y circo. Un legendario Nerón, a punto de clavarse el puñal en la garganta, gritando: “¡Qué artista muere conmigo!”. El Calígula de Camus, disfrazado de Venus, obligando desde un pedestal a que patricios y plebe rueguen “imparcial crueldad”, “odio puramente objetivo” y “manos llenas de flores y crímenes”, que se les concederán. Imágenes que perduran como ancestros del ritual de la cerveza, donas y televisión más chata y archiviolenta. Porque Maccari también exhibe en sus dibujos, grabados, óleos y bocetos un teatro de la bajeza y la maldad, grotesco y desnudo.
No todo en el trabajo de este artista es cinismo exacerbado. Pero es esta faceta la que resulta más interesante. Si no nos atragantamos de asco es porque el artista salpica esas escenas con humoradas, trazos naïfs y colores en peligroso contraste. Porque fusiona las viñetas cómicas con las pinceladas expresionistas, porque hace brotar la pintura –Van Gogh, Gauguin, Degas, Toulousse-Lautrec– del terreno de la caricatura.
La magistralidad de la obra gráfica de Maccari está fuera de discusión. Tal vez porque ya en 1948 ganó el Premio Internacional de Grabado en la prestigiosa Bienal de Venecia. Pero sus paletas de grises pesados, lilas lavados y rosas esfumados, puestos a chillar al lado de verdes, turquesas y naranjas saturados le valieron en su país la peyorativa crítica de autor de “cuadros de dibujos coloridos”. El asunto es: ¿hay algo más funcional a su poesía satírica –que además de pintar, escribía–, al absurdo que ésta devela, que esa profusión de tonos y líneas, suaves o vigorosas, desdibujadas o explícitas?

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Maccari, oficial del cuerpo de Artillería en la Primera Guerra Mundial, abogado, participante de la marcha sobre Roma de Benito Mussolini, director durante casi dos décadas del periódico Il Selvaggio –tan perseguido por los fascistas– y secretario de redacción de La Stampa de Turín, presenta un show crudo, agresivo y a la vez gentil, que tal vez señale con esas luces fluorescentes el costado más oscuro de nuestra humanidad.
En este show, bien vale la hipocresía. Sobre todo porque, como señala Cesare Vivaldi en el catálogo de esta exposición, al destacar el ridículo, Maccari señala que “nadie está verdaderamente a la altura de su vicio”. Pasen y constaten la vigencia de una buena farsa. Ese espacio donde podemos ser ¿inverosímiles? garabatos.

Lugar: Centro Cultural Borges, Viamonte y San Martín.
Días y horarios: lunes a sábados de 10 a 21 y domingos de 12 a 21.
Informes: 5555-5359.


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