Perfil.Com Google
            l  
edición impresa | domingo
ciencia
El fantasma de la crotoxina
Sin controles oficiales ni aprobación científica,
aplican en pacientes terapias con células madre
Algunas clínicas privadas argentinas cobran hasta US$ 100 mil por tratamientos con células madre que todavía son experimentales. Muchos pacientes desesperados venden sus casas o apelan a las donaciones para poder pagar por lo que les prometen que ayudará a superar enfermedades crónicas o terminales, como la diabetes, el cáncer o los males de Alzheimer y Parkinson. Lo cierto es que todavía no hay ninguna evidencia científica en el mundo que demuestre que son realmente eficaces. El vacío legal y la desidia del Ministerio de Salud, la ANMAT y el Incucai. Las críticas de los expertos.
Por Lucas Morando
17.12.2006
  e54
 

Controvertidos. G. Moviglia, de Regina Mater, y los especialistas de Stem Cells Argentina ofrecen tratamientos que todavía son cuestionadas a nivel mundial.

Foto: CEDOC Perfil

   


Pensar en células madre es imaginar una nueva forma de hacer medicina. Tratamientos casi milagrosos, que podrían acabar con la diabetes, detener el avance del Parkinson y hasta aniquilar un cáncer. Lástima que todavía los tratamientos con células madre están en un estadio experimental. Y que para la comunidad científica internacional no hay evidencias certeras de que hoy puedan funcionar.
Sin embargo, en la Argentina existen al menos cuatro establecimientos, en su mayoría privados, que desde hace varios años, y sin ningún tipo de control, ofrecen terapias basadas en estas prometedoras células. Algunos hasta cobran cifras millonarias.

¿Estafa? Como bien promocionó el ex Súperman Christopher Reeve, las células madre pueden significar casi un regalo divino para alguien con una enfermedad terminal o crónica. Son células “vírgenes”, que tienen la potencialidad de convertirse en cualquier tejido del organismo. Así, la zona del cerebro afectada por el Alzheimer podría ser “revivida” si se consiguiera que estas células regeneraran a las dañadas. Pero para eso, aunque acá haya quienes digan que ya lo logran, todavía falta.
Uno de los centros que más críticas recibió por los especialistas consultados por PERFIL fue Regina Mater (RM), donde dicen que cobran entre US$ 20 mil y US$ 100 mil por estas terapias que no están autorizadas por los organismos de salud. “Es poco ético cobrar por algo que está en etapa de investigación y no está regulado por el Estado. Además, están generando una falsa expectativa en la gente. No hay diferencia con la crotoxina”, disparó Pablo Argibay, director de investigaciones del Hospital Italiano.
“Hablar de curación es muy prematuro. Lo que se puede decir es que las células madre frenan el avance de una enfermedad. En Parkinson es notable cómo mejoran al paciente”, aseguró Esteban Estrada, director de Stem Cells Argentina, centro que, según él, por ahora no cobra el tratamiento. “Pero vamos a empezar a cobrar porque ya estamos seguros de que es efectivo”, dijo y aclaró: “Estamos investigando para los europeos Son como nuestros mecenas”.

sigue




Sin control. “Nadie debería usar las células madre porque todavía son muy inestables. No se puede saber si son efectivas y tampoco se sabe qué pueden causar en el futuro”, advirtió Ester Polak de Fried, especialista en fertilización asistida.
Para Roberto Sica, jefe de Neurología del Hospital Ramos Mejía, “en ningún lugar del mundo se deberían aplicar estas terapias en humanos. Hay muchas investigaciones en laboratorios, pero no es lo mismo un tubo de ensayo que el cuerpo”. Sica se mostró muy crítico sobre todo con RM, que en su web asegura que puede hacer “grandes avances” para tratar la esclerosis lateral amiotrófica, el mal que afecta a Roberto Fontanarrosa. “Eso es imposible de tratar con células madre”, aclaró. De hecho, el escritor se sometió hace un año a un tratamiento de este tipo en Uruguay, pero su mal avanza.
Incluso Roberto Fernández Viña, que a través de su fundación en San Nicolás ofrece estos tratamientos, reconoció que “en algunos pacientes se logran resultados y en otros no”. El médico señaló a PERFIL que, “al tratarse de experimentación”, sólo cobra por el costo del los instrumentos e insumos: entre 2 mil y 5 mil pesos. Pero amparado en el vacío legal en estos temas, Fernández Viña hace sus estudios en pacientes con un protocolo que no presentó ni al Minisiterio de Salud ni a la ANMAT.
Richard Burt, de la Universidad de Northwestern, EE.UU., trató a 170 personas en un estudio clínico. Consultado por PERFIL, el experto remarcó: “No es algo listo para ser usado por médicos privados, sólo es aceptable en universidades o centros de investigación, como un ensayo clínico”. Y aclaró: “No uso la palabra ‘cura’, Dios nos castigaría si lo hiciéramos”.
Notas relacionadas

Esta edición | Ultimo Momento| Política | Economía | Cultura | Sociedad | Internacional | Deportes | Espectáculos | Columnistas
Noticias | Fortuna | Caras | Hombre | Luz | Mía | Semana | Semanario | Look
SuperCampo | WeekEnd | Parabrisas | Joker/Crucigrama
Página de inicio | Contáctenos| Publicidad | Privacidad | Quiénes somos | Fundación Perfil | Fideicomiso
© Perfil.com 2006 - Todos los derechos reservados