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ARGENTINO ABIERTO
Nuevo héroe, mismo
campeón: La Dolfina,
dueño de Palermo
En la 113ª edición del torneo más importante del mundo, el equipo de Adolfito Cambiaso le ganó 14 a 13 a La Aguada (de los hermanos Novillo Astrada), y consiguió el título por segunda vez consecutiva. Todo se definió en el tiempo suplementario, tal cual había sido el año pasado, aunque en esta ocasión el gol decisivo lo marcó Bartolomé Castagnola.
EL BUNKER DEL CAMPEON
El contagio que llegó desde el palenque
El rincón donde el campeón cocinó el título tuvo innumerables sensaciones. Se vivieron allí los nervios de los familiares (María Vázquez y Loly López entre ellos), el trabajo duro de los petiseros, la visita ilustre de Gabriel Batistuta (amigo de Cambiaso) y el estallido del final. A La Dolfina, sin embargo, no sólo su palenque lo apoyó cuando más lo necesitó: en la Dorrego, un grupo de hinchas que llegó desde Cañuelas alentó de principio a fin. Los cantos, en su mayoría futboleros, fueron contagiando a todos los fanáticos de un equipo que, cada vez más, se mete en la piel de la gente.
LA HIENA BARRIOS
“El dolor fue tan
grande como cuando
se murió mi hijo”
De manera cruda, el boxeador se refirió así al día en que la balanza dijo que, por 700 gramos, el título mundial superpluma de la OMB ya no sería suyo. A partir de ese descuido, que asume como propio, la Hiena pasó por varias etapas. Primero se acercó al alcohol y a los boliches, y hasta pensó en largar todo. Después se abocó a su actual objetivo: recuperar el cinturón.
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