Jack London
El
deseo de ser un volcán
Vivió para narrar sus experiencias: fue minero, pescador, agitador político y vagabundo, hasta que sus libros lo hicieron rico. A 90 años de su muerte se lo recuerda como un creador de aventuras, pero la obra que dejó es un verdadero desborde de tragedia y vitalidad.
alejandra pizarnik (1936-1972)
Mi nombre es
todo lo que tengo
A setenta años de su nacimiento y debido a la difundida confusión entre vida y obra, la escritora parece haber quedado cristalizada en el incómodo lugar de la “poeta maldita” cuyo trabajo sólo puede leerse de atrás para adelante en búsqueda de marcas de autorreferencialidad. Pero ¿cuál es la Pizarnik que conviene recordar? Las diferentes críticas a su trabajo, y la lectura de César Aira.
sobre la utilizacion politica del pasado
Desventuras de la verdad histórica
Los totalitarismos crearon un sistema de deformación metódico y calculado del pasado histórico. Sin caer todavía en esos excesos, en la Argentina actual se suele deformar el relato del siglo XX. Este trabajo comenzó cuando el llamado revisionismo histórico, en nombre de una inocultada tendencia política, inventó la satanización de los años 30 con el nombre de “década infame”. Para el sociólogo, algo similar ocurre ahora con las décadas de los 70 y los 90. Y agrega: “Subordinar el presente al pasado nos lleva a bloquear el futuro”. La historia argentina, en la encrucijada.
Equívocos productivos
“De chico, los primeros héroes que puse en mi panteón fueron Napoleón y Alejandro Magno. Después, destruí este panteón y construí uno nuevo donde empecé a escribir nombres como David Starr Jordan, Herbert Spencer, Huxley, Darwin y Tyndall.”
microrrelato
Lo opuesto de la sombra
Descubrirme sin talento me aleja de todo, me lleva a un lugar en el que ni siquiera hay arena a mi alrededor. Mi sombra, que ya llegó a la columna, se ríe y hasta creo ver sus dientes blancos.
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