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eNTREVISTA A YOCHI OKITA
“Los acuerdos de precios no alcanzan”
Llegó en el momento en el cual se retiraba la primera delegación de empresarios japoneses que venía al país luego del default. Se iba a reunir con Kirchner pero sólo lo hizo con Alfonsín. Afirma que para poder restablecer las relaciones comerciales con Japón, en su país “deben confiar en que la Argentina no va a hacer más lo que hizo” en referencia al default y al canje de la deuda. Su padre, Saburo Okita, pidió contener la inflación, y hoy, 20 años más tarde, siguiendo la línea familiar, él solicitó “hacer lo necesario” para contenerla y afirmó que con sólo acuerdos de precios no se va a lograr.
Por DAVID CAYON
17.09.2006
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ORGULLOSO. Okita se mostró feliz de que su padre sea recordado por la comunidad intelectual local.
Foto: afp |
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En el marco del vigésimo aniversario de la publicación del Informe Okita, el hijo del ex canciller japonés Saburo Okita, Yochi Okita, visitó la Argentina para participar de los festejos. En conversación con PERFIL, el especialista afirmó que Argentina es “rico en recursos naturales” pero para tener un desarrollo sostenido “necesita un desarrollo industrial”, y pidió controlar la inflación con algo más que controles de precios.
—¿Cómo ve la actualidad económica de la Argentina?
—No soy un especialista en la Argentina, pero puedo observar que está atravesando una etapa de crecimiento muy vigoroso.
—¿Cuando su padre hizo el informe estaban la Guerra Fría, el proteccionismo, etc. Hoy el mundo cambió, ¿sigue teniendo vigencia?
—Es cierto, el entorno nacional como el mundial cambió completamente pero no sería necesario tener que realizar una revisión completa de las recomendaciones.
—¿Sólo habría que actualizarlas al nuevo modelo?
—No sería actualizarlas sino darles una “vuelta de tuerca” a algunas recomendaciones.
—Esa vuelta de tuerca sería prioritario en el sector externo, en el financiero, en infraestructura...
—Es difícil decidir cuál sería la prioridad. Creo que lo más importante, la prioridad, sería hacer lo necesario para contener y que no vuelva la inflación a la Argentina. La debe contener.
—¿Cómo hay que combatirla?
—Un gran paso en la actualidad es que la Argentina no tenga déficit fiscal, que es uno de los grandes factores de la inflación. De todas formas, sólo con el equilibrio y superávit fiscal no se resuelven las cosas, no es suficiente porque existen otros factores que pueden provocar inflación.
—¿Qué otros aspectos hay que tener en cuenta?
—Hay que tener en cuenta los ajustes salariales. Quizás no provoque una espiral inflacionaria pero siempre hay que ser muy cuidadoso en este aspecto.
—¿Cree que los acuerdos de precios alcanzan para mantener la inflación?
—No. Deberían complementarse con una política financiera que dependerá mucho del grado de independencia del Banco Central en la Argentina.
—La Argentina les debe US$ 3.000 millones a los bonistas japoneses y US$ 6.000 millones al gobierno japonés, consecuencia del default. Hace 6 años que no vienen empresarios japoneses al país. ¿Cómo es la relación en la actualidad?
—El default fue un problema que hizo que se enfriaran las relaciones pero, en la actualidad, se están restableciendo y es muy importante que se estrechen aún más. Lo importante es que Japón confíe en que la Argentina nunca más va a volver a una situación como la que provocó el default.
—¿Y Japón confía?
—No les pregunté a los empresarios japoneses pero el hecho de que no exista déficit fiscal y que todas las cuentas son superavitarias hace que el común de los empresarios confíe en ese país.
sigue
UN HITO EN LA RELACIÓN CON JAPÓN
El 30 de octubre de 1986, el presidente Raúl Alfonsín recibía de manos de Saburo Okita dos volúmenes correspondientes al estudio sobre la economía argentina y a la experiencia japonesa sobre la planificación macroeconómica.
Hoy, a 20 años, el informe que ya tomó el nombre de su autor, se erige como un primer modelo para un plan de expansión de las exportaciones e inversiones desde y hacia los países del este asiático. En 2002, se realizó una revisión llamada Okita II, donde se volvió a plantear la importancia de los corredores viales, los puertos y las exportaciones. Lo que Okita le recomendó a Alfonsín se reeditó en el 2002 pero las crisis y la falta de política hicieron que no se pudiera aplicar.