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FUTURO INCIERTO PARA RODRIGO BARRIOS
La solución sería cambiar de categoría
Luego de su frustrante viaje a Las Vegas, en el que perdió el título mundial superpluma de la OMB por pasarse del peso permitido y luego cayó en el cuadrilátero en fallo dividido (114-113, 115-112 y 113-114), todo indica que su futuro está definido: para no tener más problemas de esa índole, los últimos tramos de su carrera los pelearía en la categoría ligero. Aun así, y pese a que él mismo aseguró que no pensaba bajar los brazos, habrá que ver cómo responde su fortaleza mental ante tan duro golpe. Nunca antes un boxeador argentino había perdido un título en la balanza.
Por ANDRES VAZQUEZ
17.09.2006
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ULTIMA SONRISA. Barrios no sabía qué hacer para dar bien en la balzanza. En su segundo pesaje, incluso, se sacó el slip y los anteojos.
Foto: afp |
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En la ciudad de los pecados, Rodrigo “la Hiena” Barrios cometió el error más ingenuo de su carrera pugilística. El exceso de confianza en dar el peso justo y una ingesta desmesurada de líquido fueron los verdugos de un veredicto inapelable. Y así, tras un registro de 59,650 kg, perdió su corona. El asombro reinó entre los presentes en el hotel MGM Grand de Las Vegas, cuando el campeón del mundo superpluma perdió la batalla preliminar por nocaut con la balanza y dejó de ser el rey de la categoría, en la versión OMB.
La hora señalada para los pesajes era las 14.30. Rodrigo demoró su llegada tras hacer tiempo en el sauna, aunque esto no inquietó demasiado a su equipo. Para todos eran nada más que 900 gramos fuera del límite, que la Hiena bajaría sin ningún problema. Sobre todo porque dos libras es una cifra que no demanda mucho susto: hay boxeadores que bajan hasta cinco libras el mismo día del pesaje.
En muchas de sus presentaciones Barrios llegó justo al peso. En su primera defensa, frente a Víctor Santiago, arrojó en la báscula 58,900; y en su victoria contra el húngaro Janos Nagy estuvo una libra debajo del peso límite: 130 libras (58,967 kilos). Lo que muestra a las claras la lucha íntima que llevaba Rodrigo con su cuerpo y su mente. El viernes, después de tanto esfuerzo, esa reyerta dijo basta.
Durante la última semana de preparación en Las Vegas, el campeón se focalizó en mantenerse en peso: al parecer, todo marchaba a la perfección. Pero el viernes no hubo respuestas a dos libras que sobrepasaban el peso de Rodrigo Barrios. El metabolismo con los años cambia y algunos organismos deben ajustarse a un mayor volumen: se necesita mayor cantidad de grasas. Por eso, pese a que la Hiena fue bien entrenada, el cuerpo no respondió de inmediato a un mínimo exceso.
sigue
Ahora la realidad es otra: Jorge Rodrigo Barrios ya no es campeón del mundo y tendrá que pagar una multa de 10 mil dólares a la Comisión Atlética de Nevada por cometer el descuido imperdonable de pesar de más. La empresa Golden Boy Promotions, que maneja a Barrios, le dio su apoyo, pero su futuro es un enigma, ya que podría sobrevenir un cambio a la categoría ligero (hasta 61,235 kg) después de quedar al descubierto los problemas para dar el peso de los superplumas.
Nunca un campeón mundial argentino había perdido el título en la balanza. Y fue justo Rodrigo Barrios –que había ganado la corona en una situación parecida ante el norteamericano Mike Anchondo– quien abrió la negra historia. Toda una ironía del destino en Las Vegas, la ciudad de los pecados.