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TERCERA DERROTA CONSECUTIVA
Lo de Racing ya es un parto a parto
En un final increíble, Arsenal, que perdía 2 a 1, lo metió en un arco y se lo terminó ganando 3 a 2 con un gol de Juan Pablo Caffa en tiempo de descuento. El equipo de Mostaza Merlo, que había sacado una ventaja injusta producto de goles de Bergessio y Moralez, se tiró atrás en el segundo tiempo para definir el partido de contra, pero no pudo y lo pagó caro. Desde que Merlo decidió congelar al goleador Facundo Sava, el equipo no ganó más. Y se alejan cada vez más las ilusiones de campeonato para el hombre de la estatua.
Arsenal, en tanto, sube en la tabla.
Por Martin De Ambrosio
17.09.2006
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SIN RUMBO . Bergessio y Diego Crosa se retiran decepcionados por la derrota.
Foto: fotobaires |
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Se le hace difícil a Racing. Ni con un segundo tiempo ideal para el esquema que más le gusta a su técnico pudo ganar. Desde que se puso en ventaja a los 5 minutos de la etapa complementaria –gracias a una estupenda definición de Maxi Moralez por pase del generoso Bergessio– dispuso de espacios como para liquidarlo de contra. No pudo y lo pagó demasiado caro. Arsenal, con más esfuerzo y fuerza que fútbol, terminó arrinconándolo y obtuvo una importantísima victoria como local.
A los 43, en una rarísima carambola, la tibia defensa de Racing no logra despejar bien un centro de la derecha y la pelota termina dando en Obolo, que casi sin querer empató el partido. Tres minutos después, y con la Academia sin poder asimilar el primer golpe, llegó el delirio para la gente de Sarandí. Un lateral (3 de los 5 goles del partido llegaron increíblemente por esa vía), un despeje que no llega y Juan Pablo Caffa que la clava de puntín sobre un palo de un Campagnuolo que bastante karma tiene con su defensa como para que además quede solo un delantero rival sobre el punto del penal y dispuesto a fusilarlo.
Enseguida, el final y Racing que suma así su tercera derrota consecutiva y su cuarta fecha sin conseguir la victoria. Del equipo que le ganó con toque a River 3 a 1 queda poco y nada.
Dos tiempos. Racing había arrancado el partido casi tan mal como lo terminó. Arsenal, un equipo de esforzados no exentos de buen toque, era mucho más hasta que llegó un inopinado bombazo de Bastía que dio en el palo y que Bergessio (en offside) terminó empujando a la red. Lo mejor de la Academia se vio enseguida después de ese gol. Pero fue apenas un espejismo de diez minutos. Justo hasta que Jorge Ortiz entró al área rival a definir una pelota que había quedado boyando luego de un lateral.
Para el equipo de Alfaro, la clave táctica del partido fue salir a presionar la primera línea defensiva de los Merlo boys, emparchada pero con agujeros. Sin el talento de Santiago Hirsig, el mejor de Arsenal en el torneo pasado y lógicamente transferido, igual se las arregla para generar su fútbol a través de Caffa y Santiago Raymonda, escurridizos e inteligentes para el toque y la gambeta.
sigue
Aun sin tener nunca un vuelo demasiado alto, el partido que jugaron en el Viaducto resultó intenso en todo momento y entretenido. Y los goles del final le dieron además un final épico a la película que ningún hincha de Racing quería ver.