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DEBUTA HOY FRENTE A GODOY CRUZ
La Volpe estaba estresado y había venido al
país a descansar, pero se encontró con Boca
Después del Mundial de Alemania, Ricardo La Volpe se alejó de la selección de México, cansado de las críticas constantes de los periodistas. Muy estresado, decidió tomarse seis meses sabáticos y pensó que lo mejor era instalarse en la Argentina, en la casa que posee en Banfield desde principios de los 80. Quería juntarse con sus amigos del barrio y disponer de tiempo para leer libros de metafísica. Sus allegados cuentan que, después de rechazar en julio la primera oferta de Macri para asumir en Boca, La Volpe estaba tranquilo: dirigir un equipo no era su prioridad.
Por FEDERICO BASSAHUN
17.09.2006
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GRABADORES. Más de 50 periodistas entrevistaron a La Volpe.
Foto: sergio piemonte |
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Después del Mundial, Ricardo La Volpe estaba cansado, si no harto, de México, al extremo de que su psicóloga le había recetado Prozac, para que se relajara. Necesitaba vacaciones. Entonces habló con Mónica, su esposa, y le explicó que, después de cuatro años ininterrumpidos de batallas dialécticas con los periodistas, quería alejarse un poco del fútbol mexicano, ese fútbol en el que había trabajado, como futbolista y entrenador, durante 26 años. Seis meses de descanso en la casa de Banfield, acordaron. La Volpe quería reencontrarse con sus amigos del barrio (con los que nunca perdió el contacto) y abocarse a la lectura de libros de metafísica, una de sus pasiones. El hombre, en definitiva, se instaló en Buenos Aires para descansar. No para hacerse cargo de Boca.
En julio, Mauricio Macri, desesperado por el inminente alejamiento de Alfio Basile, llamó a La Volpe. Le ofreció, sin ambages, que reemplazara al flamante entrenador de la Selección. La Volpe, cuentan sus allegados, se sorprendió, pese a que sabía, informaciones periodísticas mediante, que Macri lo quería sí o sí. La historia es conocida: el entrenador agradeció la propuesta pero estimó que no era conveniente aceptarla en ese momento.
“El venía a Buenos Aires de vacaciones. Pienso que dijo que no porque era demasiada responsabilidad, y él aún estaba nervioso por sus últimos tiempos en la selección de México. Hay que recordar que, si Ricardo aceptaba, tenía que asumir unos días después. Por ahí, si en lugar de Boca el ofrecimiento provenía de un equipo con menor exigencia en cuanto a resultados, él habría aceptado”, cuenta un allegado a La Volpe.
Obligado por la negativa, Macri pactó con el presidente de la AFA, Julio Grondona, que Basile asumiría en la Selección recién el 15 de septiembre. Y La Volpe, que necesitaba tiempo para serenarse, les comentó a sus allegados que si Macri lo llamaba de nuevo, él aceptaría. “Igual, Ricardo no se desesperaba. Decía que si no iba a Boca no pasaba nada. Siempre estuvo muy seguro de lo que le contestó a Macri la primera vez”, le cuenta Claudia, hermana de La Volpe, a PERFIL.
sigue
El barrio. Carlos Martínez vive en Banfield, y es uno de los amigos del entrenador de Boca. Incluso su hija, Marilina, es la ahijada de la esposa de La Volpe. Martínez vivió en México entre 2001 y 2004 y, en consecuencia, presenció los primeros enfrentamientos entre los periodistas y La Volpe. “En México –evalúa Martínez– no saben nada de fútbol, como dice Ricardo. Lo atacaban por ser argentino.” La hermana del entrenador complementa: “Ricardo estaba muy nervioso en los últimos tiempos. Por eso quería venir a la Argentina. Acá, además, se relaciona con la misma gente con la que se relacionaba hace 30 años. Conserva sus amigos del barrio”.
El hombre que había pensado en quedarse sólo seis meses en su casa de Banfield es hoy el entrenador de Boca. “En la Argentina, Ricardo va a empezar de cero. Lo van a conocer allá y los periodistas sabrán que si no lo agreden él no los va a agredir. Este cambio (mudarse a Buenos Aires) también es por salud mental. La de él, la mía y la de nuestras tres hijas”, le confesó la esposa de La Volpe a la revista Proceso, de México.
No es la primera vez que La Volpe se muda circunstancialmente a Buenos Aires: en 1987 se instaló en su casa de Banfield durante un año. Incluso dirigió a la Tercera División de Banfield, hasta que volvió a México.
Ningún equipo de Primera se había interesado en él.
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